Como tantas cosas, la gestación del embrión de lo que es hoy CYCLING PARTY  fue muy fortuita. Entre finales de los años 80 y comienzos de los años 90, mi familia se asentaba en Málaga. No hablamos de una familia al uso, sino de una importante camada de Hernandos, de los cuales la mayoría emigró al sur siguiendo a mi abuelo en su devenir profesional. En una de tantas reuniones familiares, con mi primo Rodrigo presente, los más jóvenes de nuestros tíos comenzaron a recordar un juego que practicaban cuando eran más jóvenes. El origen del juego era muy común entonces. Jugaban a las chapas, pegándoles unos cromos de ciclistas de la época. Habían desarrollado un poco el juego y lo hacían usando dados y una serie de normas básicas. Por lo que cuentan, dado el gran número de hermanos que eran, montaban auténticos espectáculos en uno de los bares cercanos a su casa. Llevaban un tablero y cada uno sus chapas, se pagaban un refresco, y se tiraban toda la tarde jugando.

Mi primo tomó nota de todo aquello y se puso a maquinar. Aprovechando un verano, ya avanzados los 90, en el que nos juntamos un montón de gente en la piscina de la urbanización de su casa, decidió sacar el tema. Un poco entre todos, usando una tabla de madera como tablero, pesetas como fichas y nuestra discutible destreza con los rotuladores, hicimos los componentes del juego. Cada uno se hizo su equipo, y entre ellos estaban el Euskaltel, el Banesto, el Kelme, la ONCE, el Festina… todos personalizados con nuestros corredores favoritos. También ideamos las primeras normas. Sobreviven en gran medida en el juego en su versión junior, y son en parte responsables de la adicción que genera el juego. Jugábamos vueltas por etapas, algo similar a la versión máster del juego, pero para calcular tiempos y las clasificaciones hacíamos un trabajo de chinos con calculadora, bolígrafo y papel que tardamos muchos años en mejorar… y ésta era la gran pega del juego entonces.

De cualquier forma, nos pasábamos gran parte de las sobremesas del verano jugando, metiendo prisa para calcular los tiempos y empezar una nueva etapa, no sin antes pintar el maillot de líder para el ciclista correspondiente. ¡¡¡Qué tiempos!!!

En nuestros primeros inicios en esta aventura de intentar comercializar Cycling Party tuvimos la suerte de ser aceptados en el curso Yuzz Alava, uno de los más solicitados para ayudar al emprendedor. A lo largo de esta formación organizada por la fundación Banesto,  hemos realizado gran cantidad de actividades con el fin de desarrollar un plan de negocio de la forma más óptima.

Una vez finalizada la actividad formativa, afortunadamente hemos obtenido la tercera posición en nuestro centro (http://yuzz.org/seleccionados/ganadores) Gracias a este resultado, el Centro de Empresas e Innovación de Álava nos ha premiado con oficina libre de costes durante un año.

Aprovechar la ocasión para dar las gracias a todas las personas y entidades que han hecho posible la realización de este curso y mandar nuestra más sincera enhorabuena al ganador Gorka Puente que con su proyecto Yoikee nos representará  a todos los alaveses en Yuzz España.